En 2020, en lo más profundo de la pandemia, Torres y Carrera emprendió una peregrinación por el lado oscuro de la condición humana y la mentira que la abandera. Desde entonces, para evitar atajos oportunistas, todo el proceso lo hemos desarrollado en colaboración con la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).


Este trabajo de investigación, denominado Proyecto Culebras, se inició con la creación y dinamización de cuatro bulos en las redes sociales. El éxito de los bulos constató nuestros peores presagios: nos ahogamos con deleite en la mentira.


En 2021, intentamos determinar sociológicamente el porqué de esta fascinación. Los medios y, sobre todo, las redes son herramientas necesarias para asentar la posverdad. Pero, mentir o no, depende de uno. Y estamos por la mentira. Cuanto más jóvenes, peor. Acabamos 2021, explorando el fenómeno bulos con la Generación Z y constatamos su alejamiento de la realidad. Bien por contexto. Bien por ideología.


Hoy compartimos los resultados de nuestra última inmersión en el océano de las fake news. Buceamos con los niños (12 años) que todavía no han sido bautizados generacionalmente. Estos son los resultados.