El estudio Digital News Report 2022 publicado recientemente por el Instituto Reuters junto a la Universidad de Oxford indica una elevada disminución del consumo general de noticias (casi un 40%); en nuestro país el interés por las noticias ha caído 30 puntos en los últimos siete años.

La desconfianza en los medios de comunicación aumenta y según dicho estudio, basado en una encuesta online a 93.000 usuarios de 46 mercados, entre los cuales se encuentra España, un alto porcentaje de las personas que evitan las noticias, casi un 36%, es porque deterioran su estado de ánimo.

¿Será que somos como los avestruces y escondemos la cabeza bajo tierra ante el peligro? Parece que podemos aplicarnos tal mito y, si no lo vemos, no lo creemos o no existe. Cómo dice el refranero español: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.

Sin embargo, a pesar de la ceguera, no podemos evitar el sentimiento generalizado de que algo no va bien: suben los precios, sube la temperatura, suben las alarmas ante el peligro de un accidente nuclear… pero no parece que estemos en disposición de hacer nada, cada vez estamos más desunidos, el sentimiento de conciencia colectiva se encuentra aletargado. Lejos han quedado los mensajes de tiempos de pandemia que llamaban a una acción colectiva, en los que a nivel social parecía que éramos conscientes de la importancia de la responsabilidad individual unida a la responsabilidad colectiva.

Los problemas están ahí aunque los ignoremos.

Es bien sabido que los problemas complicados requieren soluciones complejas y que necesitamos un cambio estructural, un cambio inminente en nuestra manera de vivir y de pensar. Y mientras tanto, en este escenario, las dos personas más ricas del planeta están enfocando esfuerzos e inversiones en viajar al espacio. Da que pensar.

Por último, para terminar esta reflexión de llamamiento a la #MalaConciencia, algunos datos: las reservas hídricas en España están al 40% y continúan en descenso, este verano han ardido más de 300.000 hectáreas en nuestro país, la mayor cifra en lo que va de siglo, el 40% de las muertes por calor en el mundo (uno de los fenómenos meteorológicos que ocasiona más muertes) están provocadas por el cambio climático y así un largo etcétera de porcentajes que deberían preocuparnos.

Como indica la comunidad científica, el inicio del punto de no retorno, aunque sea lento, está cerca: el futuro es ahora.

Alexia Souza. 

Ana Otero.