En diciembre de 2021, tras dos años de investigación sobre la generación de bulos y de las noticias falsas en el desarrollo del Proyecto Culebras, decidimos que llegaba el momento de comprometernos con la defensa de la verdad. No sólo por los resultados que habíamos sacado a la luz, donde se confirmaba como lentamente nuestra sociedad se ahoga en el deleite de la mentira, sino porque en un escenario como el actual, donde proliferan los movimientos que hacen de la desinformación y de la relativización de la verdad su estrategia, esa verdad necesita aliados.

No llegábamos a imaginar como tan solo dos meses después Europa, de verdad, ese proyecto de investigación y compromiso emprendido en defensa de la verdad cobraría tanta relevancia. El 24 de febrero de 2022 Putin decide invadir Ucrania. Y a partir de ese momento, la guerra se convierte en nuestro primer elemento de estudio.

La guerra en Ucrania ha sido el punto de partida de Al Norte por la Verdad. Un análisis social del primer mes de conflicto llevado a cabo en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y que el pasado 25 de mayo presentamos en la Oficina de España del Parlamento Europeo. Era preciso adentrarnos en la trastienda de la guerra, porque de la misma manera que los tanques rusos avanzaban hacia la frontera de Ucrania, comenzaba una batalla en las redes sociales y, con ella, también en la opinión pública. 

 

La Escucha Digital como psicoanálisis social de Europa.

Planteamos un estudio que tuviera una parte marcada de datos. Nos adentramos en las redes sociales, a través de un proceso de escucha digital para determinar cuánta verdad y cuánta mentira existía en el debate digital.  Encontramos una gran proliferación de perfiles falsos. Entre un 20% y 25% en el caso de Facebook, decantados hacia posiciones rusas. Y aunque es cierto que en el tono resultaban menos beligerantes que el 10% de perfiles que detectamos en Twitter, los resultados evidenciaban las corrientes de manipulación existentes en las redes sociales con respecto a la guerra.

 

El abanico de sensibilidades de la escucha demoscópica.

Acompañando a la escucha social, apoyamos la pulsión del debate existente a pie de calle analizando la respuesta demoscópica a través del Eurobarómetro, especialmente en aquellos territorios por los que discurre la distancia entre España y Ucrania. Nos parecía interesante seguir las posibles diferencias de opinión de los ciudadanos en ese carril físico.

Lo que encontramos fue una gran sintonía en las primeras semanas entre la población en general y las decisiones tomadas por los diferentes Gobiernos, aunque con matices en cada país. En Francia, la crítica que se estaba dando entre los ciudadanos con respecto a la figura de Macron durante las elecciones presidenciales, también se trasladaba a las políticas que su presidente instauraba con respecto a la guerra.

Mientras tanto en España, la adhesión y solidaridad con el pueblo ucraniano era muy elevada (más del 90%), incluso por delante de las respuestas dadas por su Gobierno, reclamando más acción. Acercándonos a la frontera ucraniana, Alemania se debate sobre el complejo equilibrio entre realidad y realismo político-económico, mientras la sociedad polaca muestra un compromiso inequívoco con sus vecinos. Respuestas que marcan ese abanico tan diverso de sensibilidades.

 

La mirada crítica para profundizar entre divergencias y puntos de encuentro.

En el ámbito cualitativo considerábamos fundamental enriquecer el relato con la opinión de diferentes pensadores, politólogos y comunicadores de Europa. Se trataba de profundizar en esas diferencias y puntos en común que los datos sacaban a la luz. Tratamos de reunir un mosaico lo más abierto posible y así ha resultado.

 

El viaje hacia el compromiso por contar la verdad.

En la parte sensorial consideramos vital completar nuestro estudio cuantitativo con el factor humano, ese que los datos desdibujan. Nos desplazamos durante diez días a la frontera de Polonia con Ucrania para poder vivir y contar en directo la llegada de todos los desplazados por la guerra, la sensibilidad que se estaba respirando sobre todo desde Centroeuropa hacia el Este y comprobar el clima que se estaba generando en los países que directamente hacen frontera con el conflicto, como Polonia. A través de nuestra bitácora durante el trayecto, intentamos trasladar todas esas sensaciones que se vivían en el terreno entre voluntarios y desplazados, y que muchas veces pasan desapercibidas en los titulares y noticias que llegan al ciudadano a través de los medios de comunicación.

Todo ello sin dejar jamás de lado el compromiso social y con la verdad que teníamos presente desde el primer minuto que arrancamos con Al Norte por la Verdad. Desde nuestra Fundación Alba Torres Carrera, hemos estado colaborando tanto económica como logísticamente con ONG’s, organizaciones privadas y públicas para facilitar el asentamiento de los desplazados.  

 

El relato entusiasma, pero debilita la verdad.

Estamos pasando una etapa peligrosamente alejada de la verdad. Vivimos tan entusiasmados por el relato que nos olvidamos de que, como bien indica por definición, el relato es un cuento. Y los cuentos tienen mucho de mentira, una mentira que, por resultar cómoda de consumir en una sociedad donde apenas se dedica tiempo a la reflexión, nos atrae mucho más que el esfuerzo que implica el pensamiento crítico.

Los datos, la mirada crítica y la sensibilidad que hemos querido trasladar a nuestra investigación así lo demuestra y nos aferra más a nuestro compromiso en la defensa de la verdad. La guerra nos ha servido como oportunidad (desgraciadamente) única para demostrar lo necesario de explorar una tercera vía que rompa la dicotomía entre barbarie y tecnología. Un camino donde impere la inteligencia, la empatía y la eficacia. En las generaciones más jóvenes, como la generación Z y posteriores la desconexión de la realidad que provoca el entusiasmo por el relato. Y esto es algo que, si no tomamos en consideración, acabará generando una sociedad muy deformada.  No nos queda más alternativa que seguir adelante por una #EuropadeVerdad.

 

Así fue la presentación de #AlNortePorLaVerdad

El 25 de mayo presentamos en la Oficina de España del Parlamento Europeo nuestro informe de resultados de #AlNortePorLaVerdad, acompañados por el Defensor Universitario de la Complutense, Rafael Valeriano Orden, y el responsable de redes y lucha contra la desinformación de la oficina del Parlamento Europeo en España, Carlos Rul-Lan.

 

Aquí puedes ver la presentación: