Entrevista de Paula Mallén a Michel Perottino, Politólogo de República Checa

  • Hungría o Polonia abren grandes interrogantes sobre el futuro de la democracia en la UE
  • El conflicto puede desbordase hacia otros países limítrofes, como Moldavia
  • Los jóvenes rusos que estudian en nuestro país son víctimas colaterales de la guerra

 

Michel Perottino es un reconocido politólogo y abogado checo de origen francés que actualmente dirige el Departamento de Ciencias Políticas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Charles de Praga. Especializado en los partidos y sistemas políticos, cuenta con más de 20 años de trayectoria docente. Perottino ha compartido con nosotros una reflexión sobre cómo se está viviendo la guerra de Ucrania desde República Checa y cómo el conflicto está afectando a la convivencia de los jóvenes rusos, ucranianos y checos que estudian en su universidad.

 

¿Cómo se está viviendo el conflicto desde Europa central? 

Muchos de mis conciudadanos en República Checa pensaban que Putin no se atrevería a iniciar una guerra tan cruel como la que se ha desencadenado, pensábamos que, si llegaba a intervenir militarmente contra Ucrania, sería solo para “recuperar” las pseudo repúblicas del Donbás, pero nunca pensamos que fuese a llegar tan lejos. En nuestro entorno nos ha sorprendido que el conflicto haya tenido una escalada de violencia tan rápida, a pesar de que desde hace tiempo estábamos recibiendo señales que apuntaban en ese sentido. En nuestro caso, por ejemplo, las relaciones entre Praga y Moscú han estado tensas desde hace años, marcando un punto de inflexión en 2014, (cuando un presunto caso de sabotaje en un depósito de municiones al sureste de Praga desencadenó más adelante la expulsión de 18 miembros de la embajada rusa en Praga).

 

¿Quiere decir que no le ha sorprendido el estallido del conflicto en Ucrania?

La posibilidad de un conflicto existe desde hace años: esta vez ha arrancado en Ucrania, pero no me sorprendería que se desbordase hacia otros países limítrofes, como Moldavia. Creo que por parte de Putin hay un claro deseo de desmarcarse al mismo tiempo de Europa Occidental y de la OTAN, es decir, del bloque euroatlántico. En un principio, antes de que comenzase el conflicto, teníamos la impresión de que la voz cantante la llevarían únicamente USA y la OTAN, y que Europa se quedaría al margen como una especie de actor secundario. Sin embargo, creo que con el paso de las semanas la UE está tomando mayor peso. Aunque es difícil prever que pasará en los próximos años, creo que este conflicto va a reforzar el espacio democrático en Europa, en el sentido de que nos va a ayudar a identificar las amenazas y los actores potencialmente peligrosos. Si tenemos en cuenta lo que está sucediendo en países vecinos como Hungría o Polonia, se nos plantean muchos interrogantes sobre el futuro de la democracia tal y como la conocemos.

 

¿Qué opina del debate sobre la desinformación en este conflicto?

La desinformación y la propaganda en los conflictos bélicos no es nada nuevo, pero creo que el impacto real que puede llegar a tener esa desinformación es algo que todavía no habíamos visto. En mi opinión, existe una paradoja en cuanto a la información que estamos recibiendo en República Checa:  si nos fijamos en la cobertura mediática de lo que está sucediendo en Ucrania, resulta que la mayor parte de la información que nos llega gira en torno a ciertas imágenes, pero éstas no son tan numerosas como podríamos esperar, teniendo en cuenta que la mayor parte de los ucranianos tiene al menos un dispositivo móvil con el que grabar imágenes.

 

¿Cómo está reaccionando la sociedad civil ante la llegada de refugiados?

La República Checa, que durante la crisis migratoria de Oriente Medio era uno de los países menos favorables a la acogida de refugiados, se ha mostrado en un principio solidaria con la acogida de familias que escapan de la guerra de Ucrania. Pero la crisis de la gestión de los refugiados es algo que en mi opinión va a crear dificultades de coexistencia y de integración en este y otros países: ya se han levantado voces que critican el apoyo financiero que se está dando a los refugiados, y que no se da a los propios checos…

La gestión de la posguerra va a ser extremadamente complicada en este sentido. Sin ir más lejos, en nuestra universidad tenemos muchos estudiantes ucranianos a los que se les está prestando apoyo, pero también tenemos un buen número de estudiantes rusos, que se han convertido en víctimas colaterales de lo que está pasando entre Rusia y Ucrania; estudiantes que en su inmensa mayoría no son partidarios de Putin y que se encuentran bajo una gran presión en estos momentos.