Decía Aristóteles que el lenguaje no es un objeto en sí mismo sino un mediador entre el pensamiento, de un lado, y las cosas, de otro lado. Y que las palabras escritas son signos de las palabras habladas, que a su vez son impresiones del alma. De este modo, el lenguaje de una sociedad en un momento concreto nos puede dar una idea de cómo piensa y cómo actúa ese grupo de personas.

Si queremos saber cuál ha sido el pensamiento de nuestra sociedad durante los meses de confinamiento que hemos vivido, a causa de la crisis provocada por la Covid-19, podemos ver qué palabras han sido las más utilizadas y buscadas durante ese período.

La Real Academia Española de la Lengua ha realizado el ejercicio de saber qué palabras han copado los primeros puestos de las buscadas en el diccionario durante el último mes de entre los más de 84 millones de visitas recibidas (casi 3 millones diarios). Como resultado del estudio, entre los términos más buscados han destacado pandemia, cuarentena, confinar, resiliencia, epidemia o cuidar.

Por otra parte, se han recibido también múltiples consultas (vía Twitter) sobre palabras como coronavirus, pandemia COVID-19 (sobre todo su escritura, género o pronunciación), cuarentena, sanitizar (sobre su validez) o triaje.

Para los autores de este análisis, esta búsqueda indica que las personas no solo quieren saber los significados que acompañan a esta nueva realidad e informarse, sino que buscan también palabras de aliento y que ofrezcan seguridad. Y como ejemplo, añaden junto a las palabras anteriormente citadas otras como solidaridad, esperanza o altruismo.

En la selección de las palabras que nos han definido estos días se mezclan términos técnicos, como intubar o disnea, con otros ya conocidos pero que han cobrado especial relevancia como mascarilla, virus y enfermedad.

También hemos aprendido nombres de animales poco habituales, como es el caso del pangolín. Una curiosa y exótica especie asiática en serio peligro de extinción y que según alerta National Geographic, es el mamífero más traficado del mundo.

Esta avalancha de nuevos conceptos ha popularizado también palabras que no estaban presentes en el diccionario, como es el caso de coronavirus, ERTE o videollamada. Nos hemos interesado, sobre todo, por su significado, su grafía y su origen.

La tendencia que ha observado la RAE, ¿se ha dado en otros idiomas? Los editores de The Oxford English Dictionary (OED), que monitorean los desarrollos lingüísticos constantemente, han comprobado también qué palabras han sido las más buscadas durante la pandemia. Entre otras destacan COVID-19, pandemia, distanciamiento, coronavirus y cuarentena.

Los expertos del OED indican que antes de 2020 apenas se utilizaba el término coronavirus fuera del discurso médico y científico y no fue hasta febrero cuando se acuñó COVID-19. Ahora, ambos conceptos dominan el discurso global.

Lo que está claro, analizando los resultados de ambos estudios es que cualquier fenómeno nuevo y global, como lo está siendo esta pandemia, siempre trae consigo un nuevo lenguaje para describirlo. Y esta situación particular ha traído una mezcla de nuevos términos y la adaptación de otros que ya existían para hablar sobre esta crisis y su impacto.

Las palabras nos han sido tan necesarias estos días como un abrazo o una conversación entre amigos, algo que durante un tiempo no ha sido posible y ha hecho mella en nuestros estados de ánimo. Precisamente el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid ha reportado que entre el 12 de marzo y el 11 de mayo, el número de visitas a sus web ha superado el millón y medio, lo que ha supuesto casi un millón más que en el mismo período del año anterior. Las consultas han sido, exclusivamente, sobre la pandemia (confinamiento, impacto psicológico, convivencia, etc).

Y así, retomando de nuevo las enseñanzas de Aristóteles, que, pese al tiempo transcurrido, siguen estando presentes en nuestras vidas, nos quedamos con que el lenguaje es símbolo de los estados del alma, los cuales son los mismos para todos los hombres, así como las cosas a las que tales estados del alma corresponden, aunque las palabras habladas y escritas difieran según cada cultura.

Hoy, nuestros estados del alma nos hablan de desescalada, asintomáticos y de nueva normalidad. La lengua es un ser vivo que evoluciona como lo hacen los organismos y, al igual que ellos, unas palabras sobrevivirán y otras desaparecerán. Algunas incluso mutarán su significado, al igual que hacen los virus.

Queda por saber qué palabras de esta nueva realidad nos acompañarán en el futuro y cuáles ya no volverán a ver la luz. Ya podemos empezar a elegir.

Marta Carrillo

Ejecutiva de cuentas Senior

@Mtcarrilloperez