Polarizar y politizar cualquier tema de conversación está de moda en un tiempo en el que la comunicación ha dejado de ser colectiva para convertirse en mensajes y opiniones individuales. La presente crisis sanitaria provocada por la COVID-19 y la crisis económica que le acompaña son los temas de conversación que más ruido generan, y entre tanto ruido, las políticas totalitarias adquieren protagonismo global de forma muy desapercibida, a veces con gestos sutiles y otros no tantos. La secuencia comienza en China y se extiende hasta Estados Unidos.

Los medios se hacen eco del triunfo en Francia de la unión entre ecologistas e izquierdistas. ¿Es el verde el nuevo rojo? Por su parte, el ámbito político relaja el tono y se atisban ciertos puntos de consenso entre los dos grandes partidos políticos. ¿Estamos en el momento de calma que precede la tempestad? Tempestad que, atendiendo a la conversación en redes sociales, parece llegar de la mano de una nueva cepa de gripe porcina. Cuando aún no habíamos empezado a recuperarnos de las heridas de COVID-19, el fantasma de una nueva amenaza sanitaria copa la conversación en redes.

 

Escala de Grises