Alrededor del enfoque ‘One Health’ más de 150 periodistas y divulgadores especializados en información sanitaria hemos analizado, en una nueva edición del Congreso Anual de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), cómo la salud humana está estrechamente relacionada con la salud animal y el medio ambiente.   

“Lograr una salud global óptima para las personas, los animales y nuestro planeta es un reto urgente que se ha hecho más evidente a raíz de la pandemia”, comentaba María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y del Ambiente en la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante su intervención en este foro. La pandemia ha demostrado que hay una interacción muy clara entre salud humana, salud animal y salud ambiental, y cuando falla una, se resienten todas.

Para evitar nuevas crisis sanitarias, el concepto ‘One Health’ implica la necesaria colaboración de múltiples disciplinas, especialmente profesionales médicos, veterinarios e investigadores, y su impulso podría ser una de las lecciones aprendidas tras la crisis del COVID-19.

Otro importante aprendizaje, motivo de debate en este encuentro de profesionales de la comunicación, ha sido la necesidad de luchar contra las mentiras y las noticias falsas en situaciones de crisis. “Muchas personas han caído en la trampa de la desinformación promovida por ciertos agitadores interesados en generar un clima de desconfianza hacia los medios de comunicación y la información institucional”, apuntaba Myriam Redondo, responsable de Verifica RTVE. Para los profesionales de la información, el grueso de las noticias falsas se puede evitar con herramientas básicas de verificación digital pero el problema surge cuando la información se propaga a través de las redes sociales.

La proliferación de bulos en nuestro sistema comunicativo, una cuestión que desde TYC estamos investigando a través del Proyecto Culebras, es un fenómeno que se propaga y corre a mayor velocidad que el propio virus. Los bulos apelan a nuestros miedos, alimentan la angustia y el impulso de redistribuir irreflexivamente cualquier rumor que parezca jugoso, y como consecuencia, consiguen alterar las conductas de la población.

La salud mental de los periodistas ha sido otra de las cuestiones analizadas. Diferentes testimonios dejaron constancia de cómo la hiperconectividad mal gestionada, el teletrabajo, jornadas de trabajo sin descanso y la presión constante por la obtención de datos, unido a la carga psicológica de la propia enfermedad, han repercutido en la vulnerabilidad de muchos profesionales y, en general, en su salud mental.

Y a pesar de haber desarrollado su trabajo en unas condiciones excepcionales, si algo ha quedado claro durante la pandemia es el importante esfuerzo realizado por todos los profesionales de la comunicación -tanto periodistas como sanitarios que han hecho periodismo- ante una demanda de información sin precedentes.   

Sin olvidar las autocríticas lanzadas durante este foro por el peligro de la inmediatez y las prisas por contar antes que nadie la información, es obvio que el compromiso de los periodistas y los divulgadores especializados en ciencia y salud ha sido crucial para informar sobre el día de día de la pandemia y hacer entender a la población todo lo que estaba sucediendo. Nunca antes la salud había ocupado las portadas de todos los medios ni los periodistas habían estado tan expuestos a una inmediatez informativa durante un tiempo tan prolongado. Este hecho ha puesto a los periodistas de salud y a los sanitarios divulgadores en primera línea informativa y gracias a todos ellos hemos disfrutado de un gran periodismo científico.  

Y tras aplazar este congreso por la situación generada por la pandemia, estamos encantados de haber vuelto a encontrarnos con periodistas y compañeros con los que hacía tiempo que no coincidíamos. Nos vemos en el congreso de ANIS 2022.

Ángela Rubio

Directora de Healthcare

@Angela_RubioL