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Informe Torres y Carrera sector automoción 2019 2019-06-04T11:20:50+00:00

 

INFORME DEL SECTOR AUTOMOCIÓN | JUNIO 2019

EL CAMBIO DE CONSUMO IMPACTA EN LA INDUSTRIA

Yaiza Ejapa
“El sector de la automoción, a nivel  mundial, se enfrenta a un cambio de paradigma histórico”

El sector del automóvil experimentó en 2018 una caída global en producción y ventas. Es la primera vez que esta situación se produce sin estar relacionada con una crisis económica. Desde esta perspectiva, 2018 supone un punto de inflexión: nuevos hábitos en la movilidad, mayor conciencia sobre el cambio climático y conceptos como el carsharing, colocan a la industria automovilística ante un cambio de paradigma histórico. No se trata solo de enfrentar un mundo con menos vehículos circulando, hay que tener presente el impacto económico y laboral que se cierne sobre el sector que ha liderado el empleo industrial durante los últimos cien años.

PRODUCCIÓN: CAÍDA GENERALIZADA

En 2018, la cifra total de vehículos producidos en el mundo fue de 95.634.593 unidades, esto representa una caída del 1,1% respecto a 2017.

África se convierte en el único continente que presenta mejoras significativas en la producción con un porcentaje del 12,1% de aumento (1.125.636 vehículos).

El primer trimestre del año arrancó con uno de los golpes más importantes a los que ha tenido que hacer frente el sector durante 2018. En marzo, los dos gigantes, Estados Unidos y China entraron en guerra comercial[1]. La pugna deja a los continentes Asia y Oceanía como los más desfavorecidos con una producción total de 52.266.852 y un descenso del 2,1%. China representa la caída más fuerte para el territorio desde la crisis de 2008, con una producción total de 27.809.196 (4,2% menos que 2017).

EE.UU. apenas consigue esquivar los ataques de la potencia asiática (mantiene la producción gracias a los vehículos comerciales) y con una producción total de 20.727.528 (12.470.675 vehículos comerciales) registra un aumento pírrico del 0,4%.

El conflicto se extiende a Europa. El continente enfrenta una crisis de exportación de automóviles (diciembre se cierra con un 8,4% menos de exportaciones), que también se refleja en caídas significativas en la producción de países como Alemania, con un descenso del 9,3%, Reino Unido, que cae hasta el 8,6%, e Italia que registra un 7,2% de caída. Solamente algunos países como Eslovaquia o Rumanía crecen al 5,6% y 31,1% respectivamente.

España termina 2018[2] con una reducción de la producción del 1% con 2.819.565 vehículos totales.

[1] Donald Trump impone aranceles del 25% sobre productos chinos por importaciones valoradas en 50.000 millones de dólares.

[2] El mes de diciembre 2018 llegó a registrar un descenso del 16,1% (146.395 vehículos menos).

Variación en la producción 2017 – 2018

Por tipo de vehículo, la producción mundial registra caídas en casi todos los tipos de vehículos: camiones (-2,9%), buses y autocares (-6,8%), turismos (-3,0%). Tan solo crece la producción de los vehículos comerciales ligeros (+4,2%).

Producción mundial por tipo de vehículo

VENTAS, DOMINIO DE LA INCERTIDUMBRE

EL DATO

España cierra las ventas en diciembre de 2018 con un crecimiento negativo del

3,5%

A pesar de comenzar el año manteniendo e incluso superando cifras de 2017, la cifra total de ventas también terminó cerrando 2018 con datos a la baja.

La caída de las principales acciones de las firmas del país vuelve a colocar a China en la diana al registrar otro dato histórico negativo. Las ventas caen por primera vez desde la década de 1990. Solo consigue vender 22,7 millones de vehículos a cierre de 2018, un 6% menos que en 2017. Como consecuencia, el país, lanza un contrataque en el marco de la guerra comercial, y aumenta los impuestos sobre los vehículos importados de Estados Unidos del 15% al 40%. Pero, no consigue frenar el declive, e incluso las ventas de Ford en China caen en un 43% en septiembre respecto al mismo mes del año anterior.

Además de la guerra comercial, entran en juego nuevos protocolos. Destaca la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE) y su implantación del WLTP, ‘Worldwide Harmonized Light Vehicles Test Procedures’, o procedimientos de pruebas de vehículos ligeros coordinados a nivel mundial, destinado a medir los consumos y emisiones de los vehículos y, comprobar así, si el fabricante respeta los niveles de CO2 fijados por la Unión Europea.

Este hándicap añadido hace que principalmente, el continente europeo, afronte un notable descenso en las matriculaciones y durante el mes posterior a la entrada en vigor del protocolo solo se registran 1,12 millones de vehículos, lo que se traduce en una bajada del 7,1 %.

En el caso de España, la matriculación de turismos por marca registra de enero a diciembre de 2018 un aumento del 7% con 1.321.438 millones de matriculaciones. Este aumento, el más lento en los últimos 5 años, sucede principalmente gracias al mes de agosto y la bajada de precios provocada por la liquidación que antecede al cambio de homologación de los nuevos vehículos. Las consecuencias, caídas estrepitosas en el último trimestre de 2018, con 99.291 matriculaciones en diciembre y un crecimiento negativo del 3,5% menos.

Los más vendidos por marcas (enero – diciembre)

Fuente: ANFAC

Matriculaciones de coches en España (Evolución del mercado)

Fuente: ANFAC

UNA NUEVA MOVILIDAD

Las generaciones más jóvenes no se están incorporando al consumo automovilístico de manera tradicional. En España, en 2007 obtuvieron el carné de conducir 325.000 jóvenes de entre 18 y 20 años. En 2017 la cifra solo alcanza las 195.000.

Nuestro país no es el único que presenta este fuerte descenso en el ámbito europeo. En Reino Unido, por ejemplo, el número de jóvenes que se sacan el carné se ha reducido en casi un 30% en la misma década.

La elección del medio de transporte ha cambiado para los jóvenes. La oferta europea de transporte público cada vez es más competitiva y responde mejor a los requerimientos[1] de esta nueva generación. Si tenemos en cuenta que el coste del vehículo propio, según la calculadora de costes que ofrece Toyota, asciende a la cifra anual (diésel) de 1.800 euros al año y se eleva a 2.300 en el caso de un gasolina (sin gasto de amortización por la compra del vehículo) y añadimos además el dato del tiempo invertido en atascos mensuales por vehículo propio (42h de media), el coche tradicional como herramienta pasa a perder eficiencia en las grandes ciudades.

[1] En Europa la gran mayoría de los desplazamientos en transporte son menores de 6 km.

MÁS CONCIENCIA AMBIENTAL

Lo que antes era crisis (2008), ahora es conciencia medioambiental. El problema que representa el cambio climático adquiere fuerza y se coloca entre las primeras preocupaciones de la sociedad urbana (por ejemplo, en ciudades como Madrid donde el tráfico es responsable del 50% de las emisiones).

El impacto medioambiental tiene un peso cada vez más importante en la elección del medio de transporte. El 58% de los europeos ha apostado alguna vez por opciones de transporte más sostenibles (un 45% ya lo ha hecho varias veces). Los menores de 35 años son los que más apuestan por la movilidad ecológica. Concretamente, el 66% de este segmento de población ha optado al menos una vez por este tipo de proyectos.

La preocupación juvenil por la situación medioambiental ahora también tiene representación. Greta Thunberg, la joven sueca de 16 años cuya protesta contra la inacción de los gobiernos frente al cambio climático se ha extendido por numerosos países, ha sido nominada al Nobel de la Paz. La Generación Z o post millenial se pone en pie con miles de protestantes repartidos por el mundo de la mano de la escolar líder del movimiento ‘Fridays for Future’.

Cuando la situación se torna insostenible, comienzan los límites. Europa responde a la contaminación e implanta restricciones al uso del vehículo privado, como el sistema de peaje de zonas centro urbanas en Londres o Estocolmo. El continente europeo no es el único. En 2021 circular en coche desde Central Park hasta el sur de Manhattan también contará con este tipo de restricciones, convirtiéndose en la primera gran ciudad de los Estados Unidos en aplicar este sistema. Además, antes del 2023 entra en vigor la obligación de que todos los municipios con más de 50.000 habitantes cuenten con zonas de bajas emisiones al estilo Madrid Central.

Las demandas de la sociedad civil impulsan la entrada en la agenda y obligan a fijar fechas más allá de las restricciones. 2025, 2030 y 2050 plantean el fin del sector automoción tal como lo conocemos.

2025 supone la primera desaparición de diésel y gasolina en países como Noruega, donde se prohibirá la matriculación de coches con estas características y la previsión de cierre del 30 al 50% de los concesionarios.

2030 vendrá de la mano de la reducción obligatoria de las emisiones de los vehículos industriales[1] al 30%, en un 37,5 % para los turismos y todoterrenos nuevos y en un 31% para los vehículos comerciales (furgonetas) con respecto a 2021, con sanciones económicas para aquellos que no cumplan la normativa. La segunda desaparición del diésel y gasolina se producirá en Dinamarca, Holanda, Irlanda y Alemania, que se unen a la prohibición.

2040 supone el final de los vehículos diésel y gasolina para los gobiernos restantes como el español, el inglés o el francés. Y en 2050 también estará prohibida la circulación de todos los turismos que emiten de forma directa dióxido de carbono. Cualquier turismo o furgoneta de combustión, es decir, propulsados por diésel, gasolina, híbridos o gas natural no podrá circular.

[1] Los camiones y autocares representan, tan sólo, el 6% de las emisiones totales de CO2 en la Unión Europea frente a turismos y motos que producen un 67% más de CO2 que los vehículos pesados.

LAS ÚLTIMAS TENDENCIAS

EL DATO

Europeos que han apostado alguna vez por opciones de transporte más sostenibles:

58%

El futuro de la automoción pasa por compartir y, con el destino fijado, dejarse llevar.

Hace unos años, Uber, Cafiby o BlaBlaCar se colocaban como líderes de movilidad. La tecnología, combinada con las demandas sociales en 2018 da un paso más allá para responder a las necesidades de autogobierno de los individuos más urbanitas. Como ejemplo, en Madrid, una de las ciudades con mayor flota y usuarios (solo Car2Go cuenta con 237.000 usuarios en la capital), encontramos como el sharing se extiende tanto, que el sector del Taxi ya no solo compite con las plataformas mencionadas, sino que también ha sacado una modalidad de taxis compartidos en la capital a través de la fórmula carpooling.

Carsharing se presenta como la solución para las ciudades. Los coches eléctricos recargables sin ataduras encuentran en Asia la región con mayor número de automóviles compartidos, con más del 40% de la flota global. A esta le siguen ciudades europeas como Alemania y Madrid (tercera en el ránking). Compartir, además, comienza a hacerse viral.

Un 25% de la población ya utiliza este método para desplazarse. Las mujeres menores de 35 años son las principales usuarias de estas alternativas y España se ha convertido en el país europeo líder en el uso de aplicaciones móviles relacionadas con el sector. La popularidad de estos métodos de transporte viene directamente ligada con las Apps, que han servido como impulso para que el parque de vehículos de Carsharing pasara de ser de en torno a 350 coches en 2015 a rondar los 2.500 vehículos en 2018, es decir, un crecimiento de más del 500% en tan solo tres años[1].

Detrás de los cuatro principales operadores de este servicio, Car2go, Emov, Zity y WiBLE se encuentran grandes compañías. PSA y Eysa, Daimler, Kia y Repsol, son sólo algunas de las grandes y tradicionales del sector automoción que se han sumado a las nuevas tendencias.

Del mismo modo, durante las próximas décadas también lo harán con la llegada del coche autónomo y conectado. Prácticamente todos los grandes fabricantes lanzarán sus primeros modelos sobre 2021. Nissan o PSA ya están realizando pruebas en condiciones reales de conducción en busca del despegue e interiorización entre 2025 y 2030 de nuevos coches de automatización parcial o completa, lo que implicará que sus ocupantes puedan despreocuparse de la circulación. Además, podrán comunicarse entre sí y recibir y procesar señales externas.

La revolución y transformación han llegado a un sector que sólo en España genera empleo para 300.000 personas y aproximadamente 2 millones de puestos de trabajo indirecto, con un descenso de 11.900 personas a cierre de 2018 (-4,7% en tasa intermensual).

2050 reclama aunar densidad poblacional y calidad de vida. La integración de servicios se convierte en clave para el sector automoción, que actualmente en transición, tendrá que responder a los retos propios de las grandes transformaciones.

[1] La mitad de los usuarios españoles utilizan Apps para el transporte público y un tercio tienen instaladas aplicaciones de tráfico en carretera. España también es líder en el uso de Apps para el uso bicicletas públicas, con un 12% frente al 8% de media en Europa; entre los jóvenes la cifra asciende al 20%.

FUENTES:
  • EUROSTAT
  • International Organization of Motor Vehicle Manufacturers (OICA)
  • Instituto Nacional de Estadística (INE)
  • Institute of Transportation Studies (UC Berkeley)
  • Agenda Sectorial de la Industria de Automoción. Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, Anfac, Sernauto y KPMG
  • European Automobile Manufacturers Association. Economic and Market Report, (ACEA)
  • Instituto de estudios de automoción (Ideauto)
  • Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef)
  • Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac)