Parecía que no iba a llegar, pero el 2020 ya está aquí y el futuro se ha convertido en presente. Como siempre en estas ocasiones llega la hora de analizar lo que nos ha deparado la última década. La crisis económica, una recuperación desigual, el impacto de la robótica e inteligencia artificial sobre el empleo tradicional, el nacimiento de populismos y, como no, la batalla entre el proteccionismo y la globalización han sido los ejes más relevantes sobre los que hemos navegado.

Estos hechos han tenido una gran influencia en la comunicación de los últimos 10 años, donde se consolida y acaba prevaleciendo la información que quiero frente a la que preciso, dando así paso a la infoxicación a través de las fake news. No solo se trata de cómo ha cambiado la forma en la que consumimos la información sino también del ritmo vertiginoso al que se devora.

Hoy, la generación de los que nacimos entre 1980 y 2000, también conocidos como millenials, reclamamos un acceso a la información inmediato y multiplataforma. En este sentido, Mark Thompson, presidente y CEO del New York Times, afirmó la semana pasada que: “la gente no quiere que las cosas sean gratis, quieren que sean fáciles”.

Esto es un hecho. Estamos ante la primera generación de nativos digitales donde YouTube es el rey y los medios tradicionales han tardado en reaccionar y ha provocado que muchos caigan en desgracia. La facilidad de la que habla Thompson, no deja de tener características positivas pero debe mantenernos alerta ante el peligro de convertirnos en una sociedad cómoda con dificultades para enfrentarse a los retos del mañana.

Los retos que vienen

¿Y cuáles son esos retos? Para 2030 se estima que la generación millenial seremos entre el 70 y el 80% de la fuerza laboral mundial y esto, también afecta a las corporaciones. Al hablar de comunicación no debemos pensar solo en cómo los medios de masas se relacionan con la sociedad, sino cómo las empresas se adaptan a los nuevos tiempos.

Los millenials y la generación Z, que viene pisando los talones, nos enfrentaremos a nuevos y grandes retos como el medioambiental, además de dar continuidad a lo avanzado en la última década. Es ahí donde los medios, las instituciones y las propias corporaciones deben aprender a proporcionar lo que se quiere sin cejar en lo que se precisa.

No debemos olvidar que una historia puede tener muchos ángulos, pero siempre debe ser la misma historia para evitar dar pábulo a las fake news.

Hoy, más que nunca, el gran reto es estar a la altura de las circunstancias.

 

Jorge Ramírez
Ejecutivo de Cuentas Torres y Carrera
@jorgeramirez_7