El debate en torno al uso ético de los datos debe abordarse partiendo de la premisa de que el desarrollo tecnológico carece de alcance ético. Son nuestras decisiones, al menos hasta un desarrollo mayúsculo de la inteligencia artificial, las que determinan lo bueno o malo de su uso.  En general, resulta evidente que el big data contribuye positivamente al desarrollo de la sociedad permitiendo, entre otros, diseñar urbanismos inteligentes, prevenir el fraude o mejorar la eficiencia de las empresas.

Desde la perspectiva del marketing digital, el big data nos permite tomar decisiones de marketing y negocio inteligentes orientadas a impactar a los públicos de la forma más personalizada y relevante posible. En este sentido, los profesionales del marketing y las agencias de comunicación tenemos la responsabilidad de poner todos los mecanismos necesarios para que “la ética” esté presente a lo largo de todo el ciclo de vida del “dato”, desde la captación hasta la gestión y explotación. Así, no solo es necesario cumplir con la ley y recabar la autorización de los usuarios para el uso de sus datos, comprometiéndonos a proteger su privacidad, sino que es fundamental apelar a la subjetividad humana procurando interpretar los datos dentro de un contexto social que es complejo y diverso y en el que la no discriminación y el respeto por los derechos de las personas es vital. 

Pero no sólo las estrategias de marketing digital, sino también las estrategias empresariales en general, deben estar sustentadas en el uso ético y transparente de los datos. En la era digital, la reputación corporativa también tiene en cuenta la forma en que las empresas y sus empleados gestionan los datos.

Puede darse la circunstancia ocasional de que los datos estén sesgados o manipulados, por ejemplo, por haber sido procesados a través de algoritmos erróneos, por lo que la interpretación humana sigue teniendo un papel fundamental a la hora de plantear estrategias de marketing digital capaces de consolidar las intenciones de búsqueda y necesidades de los usuarios.

En Torres y Carrera evolucionamos hacia posiciones tecnológicas de frontera, pero precisamente, sin olvidar la carga de razón que nos debe humanizar siempre. En 2019, publicamos un ensayo – “En tiempo de Dragones”–, para entender la revolución tecnológica, analizar fenómenos como el de la cara oculta del big data, la protección de la intimidad o la ciberseguridad, y en definitiva, contribuir a construir una sociedad mejor.

Laura Vázquez

@lauramaria_vaz

Head of Digital Marketing & Digital Strategy